Indochina.MARAVILLAS DEL SUDESTE ASIATICO

HANOI-ANGKOR WAT-LUANG PRABANG

El exotismo del Sudeste Asiático mezcla las ruinas y templos dejados por sus imperios, mostrando su historia ancestral, rodeada por unos paisajes naturales increíbles, que plasman la imagen de sus costumbres y legados, trasladándonos a sus épocas doradas.

El mauseleo de Ho Chi Minh , Vietnam

Las ruinas de Angor. Camboya

Los templos de Luang Prabang. Laos

Las tres ciudades que repasamos a continuación, mantienen sus iconos históricos, naturales y religiosos permanentes, aunque hayan sufrido diferentes guerras y transformaciones. Todo y así, nos dan una idea de cómo esta parte del sudeste asiático, tuvo su grandeza tanto imperial como económica. NO-SI-NO

1.- VIETNAM

1.1. HANOI.

La capital vietnamita, es hoy en día, una muestra más del estilo de vida en toda gran ciudad asiática, o sea un tráfico caótico, negocios abiertos las 24h y una manera de vivir que todo y su dinamismo, parece mantener una armonía de paz y respeto.

Con sus 1000 años de historia, la ciudad ha pasado de estar casi 800 años a la sombra de la gran ciudad imperial de Hue gobernada por la dinastía Nguyen, a ser nombrada como la capital de la Indochina Francesa entre 1902-54 , erigiéndose más tarde como capital de Vietnam del norte, para finalmente y tras ganar la sangrienta guerra contra los Estados Unidos, convertirse en la capital del reunificado Vietnam.

La ciudad muestra su marcada época francesa mezclada con sus templos, dándole una diversidad cultural que se refleja a nivel arquitectónico. Edificios tan emblemáticos y distintos como la Ópera y el Templo de la Literatura, se fusionan con las pagodas e Iglesias. A toda esta diversidad, también hay que añadirle el triste pasado de guerras que ha sufrido la ciudad como muestra el museo de la ciudadela con sus murallas y su torre, siendo nombrada por la Unesco como el lugar 900 de su lista en 2010.

Descubrir la ciudad, es todo un espectáculo, y más si se hace montado en un rickshaw, desde el lago Hoan Kiem  con su puente japonés, donde por supuesto, deberemos regatear el precio. En un paseo de unas tres horas, se pueden visitar los lugares ya mencionados y el mausoleo de Ho Chi Minh que fue el presidente de Vietnam del norte y una figura clave para la democratización del país.

Recorrer Hanói en Rickshaw es la manera más divertida

Al lado la torre que preside la ciudadela

Perderse por el casco antiguo -Old Quarter- con sus tiendas y callejuelas, también merece la pena, para descubrir la noche y descubrir sus bares y restaurantes siempre llenos de ambiente y bullicio, acompañados de tiendas de imitaciones y souvenirs. Aunque la curiosidad más llamativa de todas, es ver como una vía de tren, pasa por una calle, ¡¡¡donde apenas caben los vagones…cosas de Asia!!!

La entrada al templo de la literatura

La Opera de Hanoi, diversidad cultural y arquitectónica

Si bien es verdad, que la ciudad da para dos días de visita, a tan sólo dos horas , ofrece dos maravillas naturales de primer nivel, como son la Bahía de Halong y el pueblo de Ninh Binh.

1.2. BAHIA DE HA LONG.

Este maravilloso escenario nombrado una de las 7 maravillas naturales del mundo, absorbe a quién lo visita, con un paisaje encantado por sus rocas Kársticas e islas sobresaliendo del mar.

Sin duda, la experiencia de visitar la bahía a bordo de un barco al menos durante dos días, es una experiencia inolvidable.

Multitud de compañías, ofrecen sus recorridos de uno o varios días por la Bahia de Ha Long

Según una de las muchas leyendas sobre el lugar, durante la guerra con china, los emperadores enviaron dragones a escupir piedras de jade conta el enemigo, y al estrellarse contra el agua, las colas de los dragones quedaron petrificadas sobresaliendo del mar, de aquí su nombre Ha Long, que significa dragón descendiente

Este lugar único, ofrece unos paisajes increíbles, junto con la aventura del crucero

1.3. NINH BINH.

Lugar famoso, por haberse rodado la última película de King Kong, este pueblo conocido como él Ha Long en la tierra, tiene abundantes rocas de mayor tamaño que las de la Bahía, guarda numerosos templos, cuevas, y paisajes, que nos llevan a una aventura de tres días, donde el espíritu viajero, se activa enseguida, para descubrir todas sus sorpresas.

La mejor manera de descubrir la zona es alquilar un ciclomotor y conseguir un mapa donde este todo muy bien indicado, ya que muchas de sus atracciones, aunque están indicadas, se encuentran un poco escondidas.

Bich Dong Pagoda

Pagoda de Trang Ang

Bich Dong Pagoda fusionada en su entorno natural al igual que la pagoda de Trang Ang

Los paseos en barca bien por el rio Tam Coc o el Trang An, dejan con la boca abierta. Para diferenciar la experiencia, diríamos que el Tam Coc es más vistoso y menos turístico, mientras el Trang An es más majestuoso en cuanto a paisaje, y además durante el trayecto, se visitan pequeños templos y también es donde se encuentra el escenario montado permanentemente de la película King Kong. En los dos casos, un paseo de entre 2-3 horas bien merece la pena.

El estilo de vida rural, se mantiene en la zona

A diferencia de Ha Long, en Ninh Binh, existen rutas para visitar templos, entre los cuales destaca el inmenso Bai Dinh de 700 hectáreas, construido escalando la colina y junto al rio, dándole una espectacularidad visual de gran belleza, y con un estado de conservación que hacen de él una visita obligada.

La impresionante pagoda de Bai Dinh

2. CAMBOYA.

2.1. ANGKOR WAT

Las ruinas de Angkor Wat, son sin duda, una de las joyas existentes no sólo en el sudeste asiático, sino en todo el mundo.

Este complejo de más de 200 Km2 empezado a construir por el imperio Jemer, vivió sus siglos de esplendor del S IX al S XV, siendo el centro político y religioso para una población en esa época de unas 20000 personas.

Testigo de numerosas guerras y cambios tanto políticos como religiosos, todos ellos formaron la historia de un imperio, que tuvo en sus diferentes reyes, numerosos conflictos que utilizaron la religión y sus símbolos, para vivir épocas de dominio hinduista o budista. Muestra de ello, está en la cantidad de estatuas a las que podemos ver sin cabeza, debido a que el Rey Jayawarman VII, abandonó el hinduismo, destruyendo parte de su patrimonio, para implantar el budismo.

Para visitar las ruinas de Angkor, la experiencia más auténtica, es alquilar uno de los muchos rickshaw con motor, que encontraremos en cualquier lugar, y que su conductor nos lleve durante 2- 3 días por todo el complejo. Por un precio razonable (siempre regateando) nos vendrán a buscar cada mañana al hotel y después de cada jornada de visita nos vuelven a dejar, lo que supone una comodidad impagable.

El majestuoso templo principal de Angkor, da la bienvenida al complejo

A la entrada del complejo, hay que sacar un abono para 1-3 días (60$), acompañado de una foto de carné que tiene que llevar el visitante. También hay abonos para más días, por si se quiere explorar todos los rincones.

En un tour de 2-3 días, podemos ver las atracciones principales. El templo principal de Angkor, nos puede llevar entre 1/2h y posiblemente al día siguiente, uno quiere volver a verlo, ya que su enclave, su dimensión y su estado de conservación, le dan una belleza que deja enamorado a quién lo mira.

Otros puntos no menos espectaculares son el Templo de Bayon, con sus caras gravadas y también de gran tamaño, el templo de Preah Khan, famoso por estar comido por los árboles, al igual que el Ta Som montando sus raíces por encima de los templos, el Bantreai Kdei, que funcionó como templo budista, el conocidísimo Ta Prohm, donde se rodó la película Tom Raider, el Baphuon que además de ser uno de los más altos, muestra un buda reclinado de grandes dimensiones, el templo de Phimeanakas de tipo hindú y muy bien conservado, y finalmente la terraza de los elefantes construido en una gran llanura, algo poco habitual, ya que la mayoría de templos están absorbidos por la naturaleza.

Las jornadas después de todo el día dedicado a la aventura, son bien recompensadas si uno se dirige a la famosa parte de Pub Street, repleta de bares y restaurantes, donde la oferta es infinita y el ambiente está asegurado. Si queremos un lugar más tranquilo, siempre se puede optar por los restaurantes que hay situados en otros puntos de la ciudad con una muy buena relación calidad/ precio, con diseños muy típicos de la zona y por supuesto los lugares de comida rápida tan clásicos de Asia.

El sinfín de templos invitan a perderse y encontrar la aventura

Otro punto que destaca en la ciudad de Siem Reap, es su fabulosa oferta hotelera a un precio muy bajo, si tenemos en cuenta la calidad y el lujo que ofrecen. Es de los pocos lugares donde uno puede acceder perfectamente a hoteles de 5 estrellas por un precio medio/bajo y con todas las facilidades que podamos imaginar. Por supuesto, la amabilidad asiática se deja ver en cualquiera de los establecimientos que escojamos.

Templos engullidos por la naturaleza, revelan la antigüedad de las ruinas

3. LAOS

3.1 LUANG PRABANG.

Situada al norte de Laos entre los ríos Mekong y Nam Kahn y conocida como la ciudad de los mil templos, Luang Prabang es uno de esos lugares donde reina la espiritualidad y uno se siente totalmente desconectado del estrés y de la vida occidental.

Sede de la realeza hasta 1975, la ciudad había sido saqueada por los chinos en 1887 y ocupada después por el reino de Siam, por lo que a Laos no le quedó otra alternativa que aceptar el protectorado de los franceses, que dejaron en la ciudad numerosos edificios coloniales. Los edificios típicos de la arquitectura laosiana estuvieron en peligro tras la ocupación comunista, pero todavía hoy podemos ver sus construcciones con pilares de madera y bambú, manteniendo viva, su manera de entender el hogar y el diseño.

La ciudad está repleta de templos budistas de una gran belleza y diseño, que principalmente podemos ver en la lengua que se estrecha al final de la ciudad, separando los dos ríos que la rodean.

Las dos arterias principales son Khem Khong y Kingkitsarath que rodean esta mini península y muestran los templos más conocidos de la ciudad. La visita, se puede hacer tranquilamente a pie ya que las distancias entre templos son cortas y además hay multitud de bares y restaurantes, que invitan a hacer pequeños descansos, por lo bonitos que son y por las vistas al rio que ofrecen, con precios realmente asequibles por su servicio y calidad.

El Palacio real, hoy en día alberga el museo nacional

En cuanto al recorrido para ver los templos principales, lo mejor es empezar por la calle Kingkitsarath, sin importar el sentido, ya que en las dos bandas de la calle se reparten todos.

El templo más vistoso de todos, es el Palacio Real. Este magnífico palacio, se construyó durante la ocupación francesa, para el rey Sisavang Vong en 1904, siendo esta, la sede de la realeza hasta 1975 cuando las fuerzas comunistas destituyeron a la monarquía. Actualmente representa al museo nacional.

Si bien el palacio real deslumbra por su diseño, el Wat Xieng Thong, no se queda atrás. Su templo principal acompañado por otros templos con unos trabajos manuales increíbles, su tejado de tres niveles y la representación del árbol de la vida en la fachada junto al entorno armonioso y natural donde está situado, reflejan la importancia y el significado que transmite. Aquí eran coronados los diferentes reyes, hasta 1975.

Los demás templos que podemos encontrar, siguen el mismo estilo y aunque sus proporciones no sean tan grandes, también ofrecen su encantador aspecto con una armonía y una historia que, junto a su representación religiosa y su arquitectura, han conseguido que toda la zona de templos de Luang Prabang sea reconocida por la UNESCO.

El Wat Xieng Thong es el templo de los templos

Pero Luang Prabang, como toda ciudad del sudeste asiático, también ofrece naturaleza y aventura, y para eso, nada mejor que negociar un recorrido de día entero, con uno de los conductores de tuk-tuk, que podemos encontrar por la ciudad.

En esta jornada, podemos visitar las cataratas Kuang Si y detenernos por el camino en el Elephant Village, ya que nos encontramos en el país del reino del millón de elefantes. Por desgracia, hoy en día sólo un millar de estos ejemplares siguen vivos en todo el país.

La aventura tiene un recorrido de unos 35Km y la parada en el santuario de elefantes, es obligada, ya que, de paso con nuestra entrada contribuimos al cuidado y mantenimiento de los elefantes, muchos de ellos, rescatados huérfanos o enfermos. Una vez dentro del parque, podemos ver como los atienden y de paso, podemos sacar un ticket para subirnos a un elefante y dar un paseo por la selva de unos 40 min por los maravillosos parajes con el rio marrón donde se bañan los elefantes adornando el paisaje.

Una vez visitado el centro, el conductor del Tuk-tuk, nos llevará hacia las cataratas Kuang Si. Ya la entrada al poblado lleno de tenderetes, nos avanza que el lugar vale mucho la pena.

Una vez dentro del parque, lo primero que nos encontramos, es una zona dedicada a la protección de osos, donde se pueden ver varios ejemplares en un espacio abierto bastante considerable, con todo tipo de letreros que explican el procedimiento y cuidado que los veterinarios llevan a cabo.

La espectacular caída principal de casi 60 metros

Una vez visto el centro, una caminata de unos 800mts, nos lleva al salto principal de las cascadas, que con sus casi 60mts, nos hace brillar los ojos al mirarlo. Las bañeras que se van sucediendo con el agua de color turquesa, junto con la espectacular catarata y la vegetación abundante que cubre el escenario, ofrecen una visión paradisíaca del lugar.

Pero la aventura no acaba con la vista de la catarata, porqué aparte de que está permitido bañarse en varias de sus bañeras naturales, también se puede subir hasta arriba de todo de la catarata principal, para poder ver la grandeza de todo el salto y sus sucesivas caídas. Al final de la visita de entre 2-5h , volveremos a Luang Prabang, por la carretera estrecha donde hemos venido, y seguiremos disfrutando del paisaje rural y sus villas, que parecen haberse parado en el tiempo, integrando sus casas fusionadas con la naturaleza. Finalmente, y tras unas 6-8h de aventura, al llegar a la ciudad, podemos dar un paseo por el precioso mercadillo que montan cada día en frente del palacio Real, donde podremos encontrar multitud de recuerdos, de este magnífico lugar.

Un último paseo por los templos, nos dejará un imborrable recuerdo de Luang Prabang

Texto y fotos: David Bernat

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