El triunfo de Trump. Una verdad a medias

trump y la incertidumbr

EL TRIUNFO DE TRUMP. EL TRIUNFO DE LA INCERTIDUMBRE

El martes 8 de noviembre de este año (2016) se han celebrado las elecciones en USA. Unas elecciones en que todos daban por ganadora a Hillary Clinton del partido Demócrata. Las encuestas, los análisis de los politólogos, los periodistas y los propios partidos daban por seguro el triunfo de la candidata demócrata. Hubo algunas dudas días antes, por el temor al efecto que podía causar el escándalo de los email. Pero la comunicación, pocos días antes de las elecciones, de que no había ningún delito en ese tema, volvió a levantar el ánimo de los demócratas.

Pero ese martes, las cosas fueron de otra manera. Y lo imposible, lo que todos temían, sucedió. El que ganó fue Trump. Una victoria inapelable, dado el sistema de elecciones de ese país. Trump había ganado a pesar de que había perdido en votos. Pero eso casi nadie lo dice.

La candidata demócrata, Hillary Clinton, obtuvo el 47,8 % de los votos, 60.981.118. Y el vencedor, Donald Trump, lo hace con el 47,3% de los sufragios con un total de 60.350.241. Gana aunque tiene más de 630.000 votos menos. Pero nadie lo discute porque es el sistema electoral que hay en ese país.

trump y la incertidumbre

El sistema americano. Los votos electorales

Y gana porque el partido republicano obtuvo más votos electorales, que es lo que cuenta en Estados Unidos. Trump obtuvo 306 contra apenas 232 de Hillary. Un triunfo indiscutible. Pero,  ¿cómo puede ser esto?.

Comparemos el sistema español con el de Estados Unidos. En España en las elecciones presidenciales, lo que en realidad se elige son a los representantes del pueblo, es decir a los diputados. Y son estos los que deciden quién va a ser presidente. Y ya sabemos lo que ha pasado en la última elección. Se tuvieron que repetir las elecciones para que esos diputados llegaran a un acuerdo y nombraran a un Presidente.

En el caso de los Estados Unidos, lo que se elige por la votación popular son unos electores, llamados compromisarios. Cada Estado tiene tantos electores como representantes al Congreso y al Senado. Una forma indirecta de elegir que hasta aquí no difiere del procedimiento en España. En vez de diputados ellos tienen electores.

El que gana se queda con TODOS los votos

Pero la gran diferencia está en que en Estados Unidos, el que se queda con todos los votos de cada Estado es el que gana. Así de simple, si en un Estado gana un candidato por un voto, ese candidato se queda con todos los votos. Imaginemos que aquí en España, las elecciones fueran como en Estados Unidos y que en vez de Estados se hiciese por autonomías. Y que cada autonomía tuviese tantos electores como diputados. Si fuese como en Estados Unidos, en cada autonomía el que ganase se quedaría con todos los votos de los diputados de esa autonomía. Esto se verá más claro en el cuadro que se adjunta sobre las elecciones en USA. En todo caso es un sistema que indudablemente hace impensable la existencia de varios partidos. Esta es una de las razones por las que ese país es el adalid del bipartidismo. Su sistema hace imposible, porque sería un suicidio político, la existencia de varios partidos con ideologías similares.

Volvamos a los resultados de Estados Unidos. El que quiera ver un detalle muy completo puede hacerlo en esta página de la wikipedia: Elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016. Aquí solo mostraré los resultados de algunos Estados:

Estos Estados son los que aportan más electores. Son diez, de los cuales Trump ha ganado en  siete. Sin embargo, si se miran un poco las cifras se puede observar que donde ha ganado Clinton lo ha hecho por una amplia mayoría. En cambio, salvo Texas, donde lo hizo Trump,  la diferencia es más bien pequeña.

Los partidos minoritarios

Pero hay otra cosa a tener en cuenta. Aunque el sistema americano es un suicidio para los sistemas diferentes al bipartidismo, sí que  habían más candidatos. Eso sí, de partidos muy minoritarios. También estaba Gary Johnson del Partido Libertario y Jill Stein del Partido Verde, más otros cinco partidos casi  invisibles. En el caso de Gary Johnson, obtuvo entre el 2% y el 4% en la mayoría de los Estados. Sin embargo, su ideología es conservadora, por lo tanto es difícil suponer que podría haber beneficiado a Hillary Clinton en caso de no haberse presentado.

En el caso de Jill Stein, que es mujer, sí que pudo haber arrebatado votos a Hillary Clinton. Ha tenido el apoyo de figuras como la actriz Susan Sarandon. Y parte de los votantes más progresistas de Bernie Sanders, el otro candidato en las primarias de los demócratas que perdió ante Hillary, podrían haber votado por ella.

Por otro lado se debería tener en cuenta el absentismo. La participación fue sólo de un 56,9 %. O sea que sólo votó poco más de la mitad de las personas con derecho a voto. Y esto es importante, porque en Estados Unidos hace unos lustros la participación era grande y cada vez la gente se siente menos representada.

¿Cuántos quieren a Trump?

O sea, para concluir, que si bien ha ganado Trump, una gran mayoría es posible que no lo quiera. Son los que votaron a Hillary más los que no fueron a votar. A los que posiblemente no les guste ni Hillary ni Trump. Pero quizá les disguste más Trump.

Ya los medios han informado suficientemente de las barbaridades que pretende hacer, y de las posturas de los optimistas quienes creen que una cosa es la campaña y otra el ejercicio del poder. Y de los pesimistas que desconfían absolutamente de todo lo que huela a Trump.

Como resultado de todo esto tenemos  la cadena de manifestaciones. Producto del temor a lo que pueda hacer y porque ha ganado pero con un apoyo minoritario. El apoyo de los blancos de las zonas menos desarrolladas, donde el racismo y la xenofobia posiblemente nunca han dejado de existir. Otra cosa es que ahora les han dado alas. Nos espera un período de incertidumbre.

Que Dios nos salve.

Dos preguntas y la incertidumbre

Y en el aire están dos preguntas:

¿Por qué ganó Trump y quiénes le votaron?

¿Qué pasará cuando gobierne Trump, cuáles serán sus políticas? ¿Será tan catastrófico como algunos auguran?

Ya los medios están hablando bastante sobre esto.

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Más información sobre

Artículos sobre las elecciones presidenciales en USA, publicadas en EL PAIS

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2 Responses

  1. Sin duda es una clase que permite entender la forma de elegir y la pegunta a la que se necesita una respuesta, es ¿es este sistema el mejor y el más representativo de la voluntad del conjunto de los votantes?

     
    • Eduardo Escárate Ferrada dice:

      La pregunta que haces es indudablemente el quid de la cuestión. Pero creo que es difícil de responder porque cualquier sistema va a terminar siendo injusto con una parte de la población.