Introducción a la ideología socialista. El sistema socialista.

sistema socialista

Introducción a la ideología socialista

Al hablar de ideología socialista, y de un sistema socialista de gobierno, se tiende a pensar en ello como un sinónimo de ideología marxista, lo cual no siempre es cierto.  Por lo tanto comenzaré el análisis de este tema con un breve análisis de la evolución del  socialismo .

En próximos artículos se analizarán otros temas relacionados con el socialismo. Al final del artículo aparece la lista de esos post.

Así  como el capitalismo tiene grandes defensores y otros que lo consideran la fuente de todos los males, con el socialismo pasa lo mismo. O lo amas o lo odios. Casi no hay términos medios.

El capitalismo posiblemente haya nacido en la antigüedad, cuando con los fenicios, por ejemplo, se inicia un intercambio de bienes, entre unas ciudades y otras. Fue el nacimiento del comercio el que da origen a la necesidad de tener dinero para comprar bienes y luego venderlos en otro lugar. Pero con la revolución industrial, el capitalismo surge con luz propia. Es, de alguna forma, un elemento clave en el desarrollo económico de los pueblos. Y esa revolución crea la necesidad de disponer de un capital para poder entrar en el nuevo mundo de los empresarios.

Por lo tanto, no es descabellado afirmar que el capitalismo, como hoy lo conocemos, toma su verdadera forma a partir de la revolución industrial.  Y que el socialismo fue la respuesta a los errores de ese nuevo capitalismo.

No sólo el capitalismo ha cometido errores, también el socialismo

Y si el capitalismo ha cometido errores, también lo ha hecho el socialismo. Ambos tienen cosas buenas y puntos débiles. Puntos débiles por donde fallan, cometen injusticias y también atrocidades. Y la culpa de que ambos caigan en excesos es por nuestra condición humana. Nuestra tendencia a los odios, nuestras ambiciones desmedidas, nuestra falta de solidaridad y otros muchos más defectos que  están en la esencia del ser humano. Las religiones lucharon contra esos defectos. Algunas le han llamado pecados, y  han incluido la avaricia dentro de los pecados capitales. Y la avaricia y  las ambiciones desmedidas, son dos caras de la misma moneda. La literatura y el cine se han nutrido de nuestras imperfecciones.

Pero quizá, haya también algunos fallos en las teorías que les dan vida. Y por eso, tanto uno como el otro han ido evolucionando con los años y los errores. Y las respuestas sociales. Pero también con los cambios de la humanidad. Como es el nacimiento de internet y el mundo global. Pero por desgracia, las teorías políticas parecen un poco inmutables a los importantes cambios que está sufriendo la humanidad. Y parece que no han evolucionado lo suficiente.

La prueba parece ser, el enorme rechazo que los políticos generan, hoy en día, en la mayoría de los países. Hoy decir que eres un político, casi avergüenza. Y antes no era así.

Un día escuché decir a alguien: “si no sirves para nada métete a político”.

En este artículo me voy a centrar en el socialismo.

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Esquema del nacimiento de la ideología socialista

De la máquina de vapor al capitalismo salvaje

Antes del S.XVIII, el mundo estaba dominado por monarquías absolutistas y por las luchas por expandirse y conquistar nuevas tierras. Y la respuesta a esa época estuvo de la mano de pensadores como Locke, a quien se le considera el padre del liberalismo.

En esos tiempos las sociedades se componían de una parte que ostentaba el poder. Allí estaban los reyes, los nobles y el clero. Y por otro estaba el pueblo llano, formado por campesinos y artesanos. Y  también comerciantes y prestamistas o usureros.

En esa época el liberalismo era la corriente “progresista” y que luchaba por la igualdad. Porque el pueblo llano también tuviera derechos. Una parte lo estaba consiguiendo: los artesanos más ricos y los comerciantes. Pero eran los menos.

Y sucedió algo que cambió radicalmente la historia. En el pasado la rueda dio al desarrollo humano un empujón enorme. Y en el S. XVIII se consolidó otro de esos inventos que cambian el mundo: la máquina de vapor.

Con la máquina de vapor se produjeron dos grandes saltos en la historia de la humanidad.

La revolución industrial y el cambio en los sistemas de producción

Por un lado en la forma de producir. La máquina de vapor permitió revolucionar las formas de producción. Dio origen a la revolución industrial. Nacen las fábricas, y con ellas los obreros y un desarrollo espectacular de la burguesía.

La burguesía había nacido siglos anteriores. Eran esa parte del pueblo que se había dedicado al comercio. También artesanos exitosos. Pero con la revolución industrial se transforman en la clase que crea fábricas. Usan las nuevas tecnologías (dígase la máquina de vapor), y acumulan capital, bienes y riqueza.

La revolución industrial y la forma de desplazarse. Las migraciones.

Por otra parte, la máquina de vapor revoluciona también la forma de desplazarse y hace que las distancias dejasen de ser lo que eran. Del caballo y la carreta de bueyes se pasó a la locomotora. Esto también produjo un gran impacto en el comercio mundial. Y los países se abocaron a la tarea de crear grandes redes de rieles para estas locomotoras. La locomotora como invento es anterior a la consolidación de la máquina de vapor. Se tiraban por caballos y eran un fracaso. Pero con la máquina de vapor todo cambió. Y el comercio mundial tuvo un gran avance

Pero como el ser humano es como es, todo esto que podría haber contribuido a un mundo mejor, sólo sirvió para el enriquecimiento de unos pocos y el empobrecimiento de la gran mayoría.

Estos cambios cogieron al mundo sin normas para resolver los posibles conflictos. Y los espabilados se aprovecharon de la oportunidad. Hoy dirían los expertos que vieron una “ventana de oportunidad”. Y los “emprendedores” aprovecharon esa ventana de oportunidad. Todo esto sería perfecto, si no fuera porque la avaricia y el desprecio por la vida humana no hubiese estado latente en muchos de esos “emprendedores”.

Y se crean fábricas aquí y allá. Pero dentro de las ciudades. Y el “efecto llamada” lo sintieron los campesinos. Entonces comenzaron las grandes migraciones del campo a la ciudad. Las ciudades crecieron exponencialmente. Por ejemplo, la población de Barcelona se estima que entre 1750 y 1800 se duplicó.

Y naturalmente, este crecimiento exagerado de las ciudades, fue creando conflictos.

Las condiciones laborales en el siglo XIX

Volvamos a las industrias. Principalmente fueron empresas textiles. Pero también fueron naciendo empresas en el sector metalúrgico. Y la gran característica de tipo social de esta época es la siguiente: la ausencia de normas hizo que se desarrollara lo que se ha dado en llamar el capitalismo salvaje. Salvaje porque los “emprendedores” sin escrúpulos pero enormemente ambiciosos, crean empresas con condiciones laborales propias de la esclavitud. Jornadas de trabajo interminables, ausencia del derecho a la huelga o a reclamar, despido libre, salarios muy bajos, ausencia de sanidad y de educación. El obrero que se enfermaba era despedido, y como no había sanidad, su destino era la muerte. Era la nueva versión de “la sobrevivencia del más fuerte”. El débil estaba condenado a la muerte. Pero, hay que dejar en claro que no todos los empresarios eran así.

Como veremos en próximos post, hubo empresarios que implantaron condiciones muy humanas en sus empresas. Uno de ellos es  Robert Owen, uno de los primeros socialistas utópicos.

Pero la mayoría no lo hizo. Se aprovechó de la ausencia de normas. Fue como el Lejano Oeste, pero en versión empresarial.

La literatura nos muestra esta triste época. La vida de los miserables. Los que emigraban del campo y no encontraban trabajo o tenían que hacerlo por sueldos de hambre. Y de las mujeres, que tenían aún menos derechos que los hombres, que ya no tenían casi ninguno.

Naturalmente, como siempre pasa, se produjo la reacción a tanta desigualdad. Y empiezan a haber actos violentos. Actos de desesperación.

Las respuestas al capitalismo salvaje

El socialismo científico

Entonces surgen los teóricos. Y entre Engels y Marx, van dando forma al Socialismo científico. Un cuerpo teórico de contenido social, filosófico y económico.

Su obra es una respuesta a lo que se vivía en esos años. Su objetivo era una sociedad con igualdad política, social y económica. Y se llamó socialismo científico porque no era idealista, sino que se fundamentaba en los movimientos sociales históricos y en sus leyes. Además, también se basaba en las contradicciones existentes entre las relaciones sociales y las de producción.

Las relaciones en esos momentos eran claramente de explotación de los obreros por los empresarios. Era lo que ellos estaban viendo.

Y plantean como solución la lucha de clases y la propiedad y administración de los medios de producción por los obreros.

El socialismo utópico

Pero no fueron los únicos cuerpos teóricos. También surgió un grupo de pensadores que era contraria al conflicto. Que planteaba que los problemas se debían resolver con acuerdos. Fueron los socialistas utópicos. Utópicos por la obra “Utopía” de Tomás Moro.

Estos pensadores tuvieron muchos matices. Y aunque al final desaparecieron como una corriente política, han dejado su huella en las posiciones ideológicas de la democracia cristiana y en el socialismo democrático que surgió en el S. XX.

Y también en todas las luchas por la igualdad, en especial, la igualdad de género.

Los conflictos. El contraataque del capitalismo. 

Naturalmente, los empresarios contraatacaron ideológicamente. Y surgen las primeras deformaciones del ideario liberal de Locke. Son los que propugnaron un liberalismo salvaje, que justificaría al capitalismo salvaje. Esta deformación era llevar al extremo los conceptos de libertad y de propiedad. De dos derechos por encima de todo. Por encima de los derechos básicos del ser humano: derecho a la vida, a una vivienda digna,  a una sanidad y a una educación.

Y las dos posiciones se fueron enfrentando. Hubo violencia, saqueos, sabotajes, asesinatos. De todo un poco. Pero, naturalmente, al final, siempre perdía el más débil. Es la historia de siempre.

Mientras, en el mundo, los grandes imperios luchaban por aumentar su poder. Si España había conquistado América en los siglos XV y XVI, los imperios británicos, portugués, y otros, iban conquistando África y Asia. El mundo estaba muy revuelto. Y en el siglo XIX , a la explotación de los trabajadores por una revolución industrial sin normas, se unían los conflictos en las colonias.

Además, en el S. XIX, los conflictos y explotaciones imperialistas en Asia fueron creando un caldo de cultivo para  las ideologías que consideraban que la solución de los explotados era la lucha armada. La violencia.

El siglo XX. Las guerras mundiales. La revolución rusa. Un sistema socialista de gobierno

Y así, a poco de nacer el S.XX, mientras Europa se desangraba en una estúpida guerra mundial, se produce la revolución rusa. En el año 1917 se levantan los trabajadores contra el régimen del zar Nicolás II, quien abdica. Las tropas rusas estaban hartas de la guerra y eran propensas a amotinarse. En Febrero de ese año se forma un gobierno provisional, que es derrocado en el mes de Octubre por los bolcheviques dirigidos por Lenin. Los bolcheviques eran marxistas. Esta revolución da origen a una corriente del marxismo que es conocida como marxista leninista. En esta corriente, la lucha de clases y el eje de las clases trabajadoras son los obreros. El leninismo, en cierta forma, menospreciaba al campesinado. Nace así un primer estado con un sistema socialista de gobierno. Un gobierno marxista-leninista.

El Telón de Acero y la Guerra Fría.

Después viene la segunda guerra mundial. Y cuando termina, el mundo se divide en dos. Los prosoviéticos y los occidentales. Rusia se había convertido en la URSS, una unión de varios estados, con Rusia a la cabeza (llegaron a formar parte de la URSS 23 repúblicas autónomas). Nace el Telón de Acero y la Guerra Fría.

En este mundo resultante del final de la Segunda Guerra Mundial, la mitad de Europa queda en la órbita soviética, y tienen por fuerza unos gobiernos de índole marxista-leninista. Los medios de producción y la propiedad pasa a manos del Estado. Un Estado que se preocupa de dar trabajo, vivienda, educación y sanidad  a toda la población. Pero, al poco tiempo surgen los problemas que no previó la teoría: los defectos del ser humano. En efecto, a la muerte de Lenin, sube al poder Stalin. Y el  régimen marxista leninista muestra sus puntos débiles: la de la represión a quienes no están de acuerdo. Represiones que dejaron una enorme huella en la población de esos pueblos.

Así cuando el Telón de  Acero cae, esos pueblos se han ido convirtiendo al populismo de ultraderecha. Es el efecto rebote. Que los ideólogos y politólogos la mayoría de las veces no lo tienen en cuenta. Pero que es una realidad. Los pueblos tienen poca memoria, pero tienen un subconsciente donde se aloja lo que parece haberse olvidado.

Otras revoluciones marxistas. La desintegración de la URSS.

Mientras, en otras regiones del mundo, surgen otras revoluciones: por ejemplo, la de Cuba de Fidel Castro, la revolución China de Mao y las revoluciones en Vietnam del Norte, Corea del Norte, Camboya y Laos. Estas revoluciones se analizan en el próximo artículo: Las otras revoluciones comunistas importantes en el siglo XX

En todos estos casos, se instauran unos gobiernos marxistas, surgidos de una revolución más o menos violenta. En el caso de los países asiáticos hay un factor común: la lucha contra un estado opresor.

Con la llegada al poder en URSS de Gorbachov, las cosas en el mundo cambian. La URSS se desintegra y poco después cae el muro de Berlín. Con estos hechos desaparecen los países con regímenes marxistas en Europa.

Las nuevas tendencias del socialismo. Un sistema socialista diferente.

Mientras, durante el S.XX, cobran fuerza otras tendencias en el socialismo. Se pueden citar unas cuantas, pero las más importantes son el socialismo democrático y la social democracia.

El socialismo democrático, es un socialismo que propugna una sociedad más justa e igualitaria. Dentro del socialismo democrático hay dos grandes tendencias, los que se declaran marxistas y los que no.

Lo importante es que se produce una importante evolución en la posición ideológica de los partidos que a lo largo del mundo se declaran socialistas.

En el caso de España, por ejemplo, el PSOE fue inicialmente marxista. Pero con Felipe González, abandonó el marxismo.

Hay otros partidos que utilizan el marxismo como instrumento de análisis. Pero que han abandonado la lucha de clases y también el traspaso de los medios de producción al Estado.

En la actualidad, si bien hay movimientos políticos que siguen teniendo posiciones marxistas, estos son minoritarios, y con escasas posibilidades de llegar al poder.

Una sociedad más justa e igualitaria.

Lo que hay es un socialismo que busca la igualdad y una sociedad más justa. Algunos partidos socialistas, también defienden la existencia de un sector público importante, en especial de sectores claves. Ya sea por su importancia económica o por la del bienestar del pueblo, como es el caso de la salud y la educación.

Pero se debe tener en cuenta que, la lucha por una sociedad más justa e igualitaria, con participación del Estado en la economía, no es privativo de los partidos socialistas. Se debe recordar que la reconstrucción de Europa, tuvo como principales fuerzas partidos demócrata cristianos, que propugnaron este tipo de políticas. Y que en Europa, aún el peso del sector estatal en la economía es muy importante. A pesar de que, en la UE las normas que se han ido dictando han ido encaminadas a la desaparición del sector estatal y su traspaso al sector privado.

 

Algunas reflexiones finales sobre la ideología socialista y los sistemas socialistas.

Como se ha dicho al principio, cuando se habla de socialismo, se tiende a pensar en el socialismo marxista. O dicho de otra manera en el socialismo que tuvo su origen en el siglo XIX, y que en cierta forma era una etapa para llegar al comunismo. Es verdad, que aún hoy, hay políticos y partidos políticos que siguen pensando de esa forma.

Pero hay que abrir la mente, y ver que el término socialismo ha ido cambiando. Estamos en un momento de la historia en que las ideologías puras de antaño ya sólo tienen cabida en algunas mentes ancladas en el pasado. Desgraciadamente existen, y en algunos casos ostentan el poder.

Pero el socialismo ha evolucionado, y así tenemos, como ya se ha dicho, el socialismo democrático, la socialdemocracia, el socialismo liberal, entre otras.

El acercamiento del socialismo al liberalismo democrático.

Así, en la actualidad, si trazamos una línea con los planteamientos de políticos liberales y políticos socialistas, podremos ver que en esa línea  se unen en un determinado punto ambas ideologías. La ideología liberal, en la medida que es leal a los principios que le dieron origen, va a luchar contra las injusticias y los abusos del poder. Y se irá acercando a ese socialismo que se ha ido liberando de las cargas de la lucha de clases y la propiedad estatal,  y que por lo tanto, también sus fines ahora son temas como la justicia social y la desigualdad en todas sus formas. Y esto es bueno, porque así los países pueden tener gobiernos que piensen en el pueblo, y no en gobiernos dirigidos por partidos políticos, cuyo fin principal son los intereses de ese partido.

Indudablemente hay mucho camino por recorrer, porque una cosa son las ideologías, y otra muy distinta, las ambiciones personales y las ambiciones de poder de determinados partidos.

El abandono de las posiciones ortodoxas del socialismo marxista

Lo importante es que hay una corriente entre los partidos de izquierda que se dicen socialistas, en dejar posturas obsoletas y ser más pragmáticos. Partidos que van comprendiendo que el empresariado es una parte fundamental en toda economía. Que sin inversiones y sin capital no se puede crear empleo. Y sin empleo el pueblo se va hundiendo en la desgracia. Que las inversiones, el capital y la generación de riqueza es la que permitirá que un país tenga ingresos que le permitan realizar políticas sociales. Y que esos ingresos vienen de la mano de los impuestos. El problema es que si no hay capital no hay trabajo ni hay impuestos. Y si no hay impuestos no hay dinero para educación gratuita, ni sanidad gratuita ni medios para luchar contra la corrupción, entre otros.

En nuestro siglo XXI hemos visto que en países como Uruguay, con gobiernos socialistas, el ex presidente  Mujica entendió que su enemigo no es el empresario, sino la corrupción, la inoperancia, la mala gestión. Y más recientemente, Ecuador, con un gobierno socialista ha sido capaz de criticar abiertamente a un gobierno como el de Maduro, y reconocer a una persona, Juan Guaidó, como presidente de Venezuela.

La deformación de las ideologías

Aquí hay otra gran contradicción, o mejor dicho deformación de la comprensión de las ideologías. Ni la ideología socialista, libre de las cargas del marxismo ortodoxo,  ni la liberal, son ideologías que tengan al totalitarimo y la dictadura como forma de gobierno. En todas ellas, cuando hay totalitarismo y dictadura,  es a causa de deformaciones producto de esa condición humana que lleva a la corrupción y a situaciones de genocidio parcial, por el hambre o la persecución política. Y en el caso del neoliberalismo a una mayor explotación de los trabajadores y a poner en riesgo la supervivencia del planeta, con sus políticas que no tienen en cuenta el cambio climático.

Los próximos capítulos de esta serie

Estos son los temas que se irán tratando en próximos artículos:

Pendientes de publicación:

  • Las diferencias entre socialismo y comunismo
  • El socialismo y el populismo
  • Las otras revoluciones comunistas importantes en el siglo XX
  • Los éxitos y fracasos del socialismo
  • El socialismo en la actualidad
  • Hacia una nueva ideología del socialismo

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Otros post sobre ideologías y política en este blog

Ideologías políticas. Qué son y algunas clasificaciones

La crisis de la izquierda en el mundo

Los males de los políticos

Los actores en el drama de los males de los políticos

Los defectos de los políticos. Verdades y mitos

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6 Responses

  1. Muy bueno el artículo. Describe en forma se.ncilla la evolución del pensamiento socialista
    Felicitaciones Eduardo.

     
    • Eduardo Escárate Ferrada dice:

      Muchas gracias Osvaldo. Y me llena de satisfacción tu comentario. Ahora tengo más fuerzas para continuar con este tema. Le tenía mucho respeta, porque lo que lees, o está cargado de odio o de fanatismo. No todo, naturalmente, pero sí que te preocupa porque así es difícil que los seres humanos podamos luchar juntos por un mundo mejor. Creo que hay mucha gente buena, pero que la ceguera que da la pasión y el fanatismo, nos convierte en una especie de fieras en un cuerpo humano. Pero la esperanza y la lucha no debe desaparecer nunca.

       
  2. Francisco Vera dice:

    Excelente análisis y recorrido por la historia. A veces no estamos concientes de lo destructiva que puede ser la naturaleza humana. A pesar de ello no se debe perder la esperanza.

     
    • Eduardo Escárate Ferrada dice:

      Gracias. Cuando te adentras un poco en la historia, realmente te asustas de lo que podemos llegar a hacer. Y no se puede evitar caer en una especie de pozo de pesimismo. Pero, creo que hay que luchar como sea, para que no destruyamos este mundo. Por eso, estoy plenamente de acuerdo en que no se debe perder la esperanza. Y personas como Greta Thunberg nos demuestran que hay esperanza.

       
  3. Osvaldo Garay dice:

    Un artículo muy descriptivo. Dentro de los errores del socialismo, mirando hacia adentro, no se puede dejar de mencionar como en la República Española y la posterior guerra civil, socialistas y comunistas se despedazaron uno al otro, haciendo un favor a las fuerzas golpistas. Algo parecido vuelve a repetirse en la historia de España y las dificultades para hacer Gobierno. Al parecer y a pesar que ahora la Iglesia no está presente, siguen cometiendo los mismos errores.

     
    • Eduardo Escárate Ferrada dice:

      Estoy totalmente de acuerdo contigo. En Europa es algo bastante común las discrepancias entre los partidos de izquierda. El caso actual de España es lamentable. Los errores de la izquierda hacen cierto el dicho que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Lo malo es que en este caso, no es un hombre, sino un partido, y sus consecuencias las sufre todo un pueblo. Además, en el caso de España, parecen llevar antiojeras. Ven sólo la parte que les interesa. A Iglesias, las coaliciones. Y Sánchez lo que ha sucedido en Portugal y Dinamarca.

       

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