Los actores en el drama de los males del mundo

Los males del mundo actores

Fuente imagen de fondo; Wikipedia

Los actores en el drama de los males del mundo

Tercer artículo de la serie iniciada con los  Los males de los políticos.

Cuando hablamos de los males del mundo, casi lo primero que nos viene a la cabeza son los políticos. Pero ellos son sólo una parte del engranaje de la máquina de los males del mundo. Hay muchos más culpables. Unos con mayor culpa y otros con menos. Aquí sólo analizaré los que podrían ser los más importantes. No aparece la corrupción, porque es uno de los efectos. Aquí he pretendido exponer los actores que con sus actos y decisiones están llevando al mundo por un camino de corrupción y de desastre ecológico. Entre otros.

Los políticos

Los políticos, por ser los que nos parecen quizá los más importantes, los he desarrollado en un post separado. Su análisis está en este artículo: Los males de los políticos. Es el primer artículo de esta serie.

Los partidos políticos

Los partidos políticos pueden tener una gran culpa en todo este desastre en que parece que se ha convertido la política. Pero antes debemos hacer una pequeña reflexión respecto a la política y los políticos. La política estaría a la cabeza de estos tres elementos:política, partidos políticos y políticos. Porque la política es aquella actividad orientada a la toma de decisiones para poder cumplir unos determinados objetivos. Las empresas tienen sus políticas. Pero el término aquí nos interesa, cuando lo aplicamos a la vida pública, a los gobiernos, los legisladores y a los jueces. Y en este caso, la política se tiñe con las ideologías políticas. Pero lo importante es que la política es una actividad necesaria y fundamental en las actividades empresariales y en el Gobierno de los Estados, el establecimiento de las leyes que nos rigen y la justicia que la aplica.

Y a nivel de la vida pública, la política se realiza a través de los políticos, los cuales se organizan en partidos políticos. Es decir, esos partidos son las instituciones que rigen la política de los Estados. Por eso, cuando un país cae en el manto de una dictadura, lo que generalmente hacen estos dictadores, es poner a los partidos políticos fuera de la ley.  Así, esa dictadura se convierte en la institución que realiza las actividades propias de los partidos políticos y la política.

Ahora que ya estamos en materia, podemos analizar esas organizaciones que son los partidos políticos.

El papel de los partidos políticos en la actuación de los políticos

Estos partidos suelen tener una base ideológica que es el marco general dentro del cual actúan. Pero también, como están formados por seres humanos, sus características también tiñen y a veces deforman el marco ideológico. En concreto, los partidos políticos tienden a tener una organización en la cual hay un líder y una camarilla que lo apoya. Por desgracia, estas organizaciones se suelen corromper, no en términos de dinero (aunque en muchos casos también) sino en términos de funcionamiento. Mayoritariamente, el líder es quien nombra a la cúpula de los partidos, y de alguna forma va también orientando su perfil ideológico. Esto se da menos en partidos muy bien estructurados, pero se da bastante en partidos nuevos y que están en fase de consolidación.

Y lo concreto es que, estos partidos políticos, terminan siendo en una buena medida, los culpables de los defectos atribuidos a los políticos.¿ Porqué?. Por un lado, por la forma en que los partidos van eligiendo a sus dirigentes y a sus candidatos a ocupar cargos en los gobiernos. Tanto en lo que se refiere a cargos a elegir (diputados y senadores) o de cargos en la Administración Pública. El gran problema es lo que se ha venido repitiendo en este artículo y en otros: la forma de elección. No hay, salvo raras excepciones, una elección en base a méritos, con evaluaciones psicológicas, como se hace en las empresas. Los elegidos son, a veces, gente muy meritoria, pero en otros casos son personas que se saben mover, que “le hacen la pelota” a los de arriba, y así suben y suben. Son elegidos por su fidelidad al líder. Esa es la principal condición.

El problema no es de los políticos, sino de los partidos

Por lo tanto, se puede decir, que  el problema no es de los políticos, sino de los partidos. Me viene a la mente un dicho: la culpa no es del cerdo sino de quien le da de comer.

No quisiera terminar este apartado sin referirme a la forma que determinados países tienen de elegir a sus representantes. Hay algunos en los cuales se vota a la persona, mientras en otros a una lista cerrada. Si puedes votar a la persona, por lo menos, puedes elegir. Pero si tienes que votar a una lista, los partidos en el fondo están actuando como unos dictadores. Transforman la democracia en una especie de dictadura de los partidos. Cada partido elige a los que van a presentar y el votante no tiene opción de elegir. Sólo puede elegir entre una lista y otra.

Y, ya que estamos hablando de listas. ¿Quién es capaz de saber quién es cada uno de los que están en cada lista? ¿Qué han hecho por los ciudadanos? ¿Cuáles son sus méritos?

Los votantes.

Ahora les toca su turno a los votantes. La masa. Porque eso somos los votantes. Una masa que se va moldeando en base a los mensajes que se difunden en los medios de comunicación, en la capacidad de propaganda de los partidos, y en el aprovechamiento de ciertas situaciones.

Alguien dijo que los partidos se deben aprovechar de los problemas y de las crisis para conseguir votos. Y es el caso de Hitler. Antes del crack del 29, Alemania estaba bien, y el partido nazi tenía pocos adeptos. Su discurso del miedo y de tintes apocalípticos no tenía sentido para los votantes alemanes. Pero con esa gran depresión, Alemania entró en crisis. Y para los alemanes, Hitler les resultó un profeta. Un profeta de la desgracia, pero un profeta. Y crecieron como la espuma y pasó lo que pasó.

En España, donde históricamente ha habido una región que quiere independizarse, ha sucedido algo parecido. Los independentistas en Catalunya no superaban el 30 %. Y en un momento dado quisieron hacer un referéndum sobre su separación del estado español. Como se ha hecho en otras partes, como Canadá y el Reino Unido. En ninguno de esos países ha pasado nada. Pero, en España el Gobierno español ha ido cometiendo una serie de errores, que sólo han servido para aumentar la cantidad de independentistas. Se dice que el gobierno de Rajoy ha sido el mayor aliado de la causa independentista. Pero, quizá su mayor aportación, ha sido crear una forma de actuación en dos partidos que han visto en esta crisis, un caldo de cultivo para aumentar sus votantes: el PP y Ciudadanos.

Otros factores

Lo que pasa es que los votantes tendemos a movernos como dice la psicología de masas. O sea, que donde va uno los demás le seguimos como borregos.

Los votantes tenemos la tendencia a tener una memoria muy corta. Miramos lo inmediato. Y no somos capaces de analizar la historia reciente y sacar conclusiones. El voto útil debiera ser el que guíe nuestro voto. Salvo si somos un poco fanáticos de algún partido, ninguno nos llenará al cien por cien. Por eso es que el voto útil es clave: debemos votar al menos malo. No al que va a hacer realidad nuestros sueños. Ya Papá Noel no cuenta.

Y aquí nuevamente los medios tienen una gran responsabilidad. Pero los intereses doblegan la pluma de muchos periodistas.

Por otro lado, no siempre ese político que sabe hablar, que es un rey en las tertulias y en los debates televisivos, es también el mejor candidato. Claro que los medios nos van diciendo que estos debates son claves, porque se les hacen preguntas y al contestar, se puede saber qué va a hacer, cuando esté en el Gobierno. Hay una parte de cierto en esto. Pero también hay otros elementos como son los que hemos mencionados al principio de este artículo, como es su honestidad, su capacidad de decir la verdad, etc.

Y de nuevo, el papel del periodismo es clave. Debe hacer el análisis a fondo de lo que esos candidatos han dicho, haciendo el trabajo que la mayoría de las veces el votante no tiene la capacidad de hacer. Y recordar a la audiencia lo que han prometido y no han cumplido. 

 

Los medios de comunicación

Los medios de comunicación también tienen su parte en la culpa de los políticos. Hemos estado mencionando desde el principio el papel importante que juegan. Ahora vamos a ver el lado oscuro. En algunos casos es su excesiva parcialidad. Cuando nos encontramos con este tipo de periodismo, sólo se ven los defectos de los contrarios, y todo son virtudes para los que apoyan. En otros casos es una aparente falta de capacidad para analizar a fondo los problemas o los hechos. Y sólo los presentan al público en su mascarón exterior. Es cierto que los medios deben informar y ser imparciales. Pero la imparcialidad no está reñida con el análisis de la noticia, las comparaciones con las hemerotecas, y las preguntas directas en su caso.

También hace mucho daño a la calidad del trabajo periodístico, la inmediatez a que está sometida la información. La carrera por contar una historia, hace difícil que esa historia esté mejor analizada y sea más completa. Y en consecuencia, los votantes se enfrentan a un río de mentiras, medias mentiras, verdades que no se sabe si lo son, puestas en circulación por los partidos políticos y difundidos por los medios de comunicación. Resultado: la sensación de que todos son malos y que más vale no votar.

Y otro grave problema, que se ha ido mencionando, pero por su importancia lo repito: la falta de imparcialidad real a que están sometidos los periodistas. Deben escribir, en la mayoría de los casos, dentro de la línea editorial del medio en que están. Afortunadamente, han ido apareciendo medios on line que tratan de no estar sometidos a ningún tipo de intereses.

Los sistemas electorales

Este es otro elemento en este puzle de los horrores. Los sistemas, ya mencionados, en que a grandes rasgos se pueden distinguir dos: votar a una lista o la posibilidad de votar a un candidato concreto. Como ya se ha dicho en el caso de las listas se esconde una especie de dictadura de los partidos. Y en el otro caso, los medios juegan un papel clave, al dar visibilidad a unos candidatos en perjuicio de otros.

Aquí no puedo dejar  de mencionar el papel que hoy tienen en las elecciones, los datos. Sí, los datos. Porque los datos permiten conocer lo que piensan los votantes. Y hay ciertas plataformas en internet que poseen quizá demasiada información. Me refiero a Facebook, donde contamos toda nuestra vida, nuestros gustos y hasta podríamos decir, nuestras intimidades. Y esos datos se usaron en el referendum del Brexit en el Reino Unido y en la elección de Trump en Estados Unidos. En ambos casos empresas tecnológicas, como es el caso de Cambridge Analytica, usaron esos datos para cambiar el sentido del voto. Es otro aspecto preocupante, pero que por su complejidad merece un estudio aparte. Recomiendo ver la película “Nada es privado” de Netflix. Es un documental que explica cosas que como poco te ponen los pelos de punta.

La formación de los votantes.

Y, por último, no podemos dejar de mencionar, algo tan antiguo como la escritura. Porque desde que hay textos escritos, se va diciendo que al poder le interesa que el pueblo llano sea ignorante. Una persona que no ha aprendido a pensar por sí misma es mucho más manipulable. Y los que ostentan el poder y el control de los medios de comunicación, quieren que esos votantes sean manipulables. Por eso, en algunos países, como ha pasado en España y en México, se ha intentado reducir la enseñanza de la filosofía, porque enseña a pensar.

El mundo empresarial.

El mundo empresarial lo he dejado para el final en esta lista, porque es probablemente uno de los mayores culpables de las desgracias de nuestro mundo actual. Pero también hay que dejar muy en claro que son, igual que los políticos, unas pocas ovejas negras que hacen pensar que todo el rebaño es igual. Porque los empresarios son muy importantes en el bienestar de la sociedad en general. Pero, como seres humanos, son pasto de todo tipo de tentaciones. Y algunos caen en ellas: ambiciones de poder y de riqueza, carencia de escrúpulos y de ética empresarial, etcétera, etcétera.

Y el resultado son zonas que son arrasadas por grandes empresas para poner sus negocios, a costa del medio ambiente y de los pueblos indígenas. Es sólo un ejemplo. Y este es un ejemplo del resultado de la actuación de los empresarios sin principios. Los malos de la película. ¿Y cómo lo hacen? Pues, de una manera muy simple: se compran las voluntades de los políticos para que hagan leyes y tomen decisiones que favorezcan sus intereses. Ese es el quid de esta cuestión. Y aquí no hay color político ni ideologías. Son simplemente la aplicación de esa triste frase: todo hombre y mujer tienen un precio.

Y los Estados tienen la obligación de establecer leyes que impidan las acciones depredadoras de los empresarios sin escrúpulos. Aquí juega un papel muy importante la justicia internacional y la justicia global.

Conclusión

En resumen, los políticos sí que son culpables de buena parte de los problemas que adolece el mundo actual. Pero no están solos. En este devenir hacia un mundo con un futuro cada vez más incierto, los culpables, son un conjunto de actores. Los políticos son solo uno de esos actores. Pero nosotros mismos, los votantes, somos también otro de los actores que estamos llevando al mundo a un fin incierto

*************************

Más información sobre este tema

La culpa es de los partidos no de los políticos. El español.com . 27/10/2018

************************

Otros artículos de esta serie

Los defectos de los políticos, verdades y mitos

***********************

Si has llegado hasta este punto te agradecería que valoraras este post. Si lo haces desde un móvil pincha en la estrella dentro de un círculo. Te aparecerán varias opciones. También te agradecería cualquier comentario. Me ayudará a mejorar este blog. Gracias desde ya

Y si te ha gustado este artículo, te agradecería que lo compartieses. Las visitas a este blog son el alimento y la energía que  da las fuerzas necesarias para continuar.

(Visited 57 times, 9 visits today)
 

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *