ETICA PUBLICA. EL PAIS QUE YO QUISIERA.

etica publica

ETICA PUBLICA REAL Y UN MUNDO FELIZ

Mucho se ha escrito sobre la ética en la administración pública. La ética de los políticos y los funcionarios. En este artículo quiero dar un pequeño paso en una dirección más amplia. La unión de las dos dimensiones de la ética. La ética pública y también la ética privada. Y la falta de esa ética global que nos está conduciendo al mundo en que vivimos. Hoy, un mundo de modas, no hay cabida para la ética ni para la filosofía y la moral.

En este mundo real, la sombra del pesimismo se nota en el crecimiento de las enfermedades mentales, la obesidad producto de las angustias que nos dominan y del crecimiento de la abstención en las elecciones. Por mencionar algunas.

Pero yo quiero en este artículo romper una lanza por recuperar la ética tanto en el ámbito público como en el privado. Y permitirme soñar. Porque de los sueños nacen las ilusiones y de las ilusiones la fuerza para cambiar este mundo.

Que siempre ha sido así dirá más de alguno. Pero también hay cosas que cambian a mejor. Y otras a peor. Y la ética es una de esas. Por eso hay que recuperarla.

Yo quisiera un país en el que la ética fuera el centro y la guía de la Administración Pública. Es decir, que la ética sea el que gobierna los actos de los políticos, los jueces, la gestión de la sanidad, la educación.

Y que naturalmente, la ética no guiara  sólo los actos del sector público sino de toda la sociedad. En especial al sector empresarial. Pero también en la clase trabajadora.

En ese país que yo quisiera la ética sería el centro de un mundo como el que aparece en el esquema siguiente:

etica publica - esquema

Las leyes subordinadas a la ética.

Esas leyes que llevan a que cada dos por tres los políticos digan que debemos respetar el estado de derecho. ¿Pero cuál estado de derecho?. ¿El estado de derecho que sirve a sus intereses?. Porque hoy las leyes nacen bajo la influencia de los poderes políticos y económicos. De sus intereses. Y muchas veces sin tener en cuenta para nada la ética.

Una economía subordinada al bien común.

Concretamente a lo siguiente:

  • A un reparto equitativo de la riqueza, donde la pobreza estuviese erradicada.
  • Una carga fiscal proporcional a la capacidad de aportación de cada persona, ya sea física o jurídica.
  • Una economía que ayude realmente a los emprendedores.
  • Una economía que se base en un crecimiento sostenible. Un crecimiento que respete el medio ambiente.

Estado solidario

Un país donde el Estado es solidario y respeta y promueve el estado del bienestar. Un Estado que sirve a todas las personas, sin importar si es rica o pobre. Sin importar el color de su piel. Sólo porque es persona.

Un Estado que también es solidario con el medio ambiente. Que lo respeta y lo cuida.

Comportamiento ético de los políticos

Un país donde los políticos no sólo sean capaces y estén comprometidos con lo que hacen y dicen. Sino que también tengan un comportamiento ético. Que nadie se escude en las leyes para mantenerse en sus cargos y seguir gozando de unas prebendas.

Que en este país idílico los políticos no piensen en sus intereses sino en los de todas las personas. No importa del color político que sean.

Unos políticos que tengan a la ética por bandera.

Comportamiento ético de los empresarios

Un país donde los empresarios actúen con responsabilidad social. Donde la gran mayoría de los empresarios aplican en sus empresas los principios de la responsabilidad social corporativa. Y la comercialización de los productos se haga bajo el paraguas del comercio justo.

Unos empresarios que lo sean por vocación. No porque por ese camino pueden llenar de dinero sus bolsillos.

Empresarios para los cuales sus trabajadores son compañeros no cuasi esclavos

Empresarios que son felices con la felicidad de sus empleados

Sanidad para todos de alta calidad

Un país donde convivan la sanidad pública y la privada. Pero que la sanidad pública sea de alta calidad y para todos. Sin distinción de clases, riqueza, raza, sexo, origen. Y que se preocupe no sólo de la salud física sino también de la mental. Y que se preocupe de toda clase de enfermedades, sin importar que sean raras y que sus tratamientos puedan ser caros.

Una sanidad en que los médicos lo sean también por vocación. Donde no haya médicos que lo sean para hacer de la sanidad un negocio.

Un país donde nadie muera porque no tiene dinero para costearse un tratamiento. Donde nadie muera esperando en una interminable lista de espera.

Comportamiento ético de la justicia

Un comportamiento no sólo de los jueces, sino también de los abogados. Donde no haya delincuencia que disponga de los mejores abogados. Y que los jueces los dejen libres. Una justicia igual para todos. Para el más rico y también para el más pobre.

Esa justicia ideal, es la que sueño para el país que yo espero. Justicia ideal porque no haya abogados corruptos. No haya jueces que sirven los intereses de una minoría privilegiada. Privilegiada e insolidaria. Minoría que muchas veces es corrupta.

En que los valores éticos y morales prevalezcan sobre la ley escrita.

Desigualdades sociales y económicas

Un país donde no haya desigualdades sociales. Dónde la pobreza no exista. Donde en realidad haya igualdad de oportunidades.

Ese país ideal no puede tener pobres. Ese país ideal puede tener un poco de desigualdad, pero nunca los abismos que hay hoy.

En ese país, el Estado y sus habitantes, todos juntos caminan para que la felicidad reine en él.

Un país en que el comportamiento ético de todos destierre las injusticias que traen consigo la desigualdad y la pobreza.

En él todos los niños tendrán derecho a una vivienda cómoda, una escuela donde estudiar y una alimentación sana

Educación para todos

Un país donde la educación esté al alcance de todos. A todas las edades. A todos los niveles de formación

Una educación donde también convivan la educación pública y la privada. En que la educación sea de alta calidad y libre de dogmatismos.

En este país ideal la educación no puede ser un negocio. Los empresarios que quieran crear colegios y universidades lo hagan por vocación. Nunca para hacer negocio. Lo hagan para complementar la educación que proporciona el Estado.

Un país donde la educación pública y la privada van de la mano para hace más grande y mejor a este país de mis sueños.

 

Ese es el país que yo quisiera.

************************

Otros artículos relacionados

Ética y corrupción en la política

El sueño americano

Las actitudes del ser humano ante los problemas del mundo

2017: un año en que la esperanza es más necesaria que nunca

Ëtica y ley. El manto de la corrupción en el nacimiento de las leyes

 

***********************

Si has llegado hasta este punto te agradecería que valoraras este post. Si lo haces desde un móvil pincha en la estrella dentro de un círculo. Te aparecerán varias opciones. También te agradecería cualquier comentario. Me ayudará a mejorar este blog. Gracias desde ya

Y si te ha gustado este artículo, te agradecería que lo compartieses. Las visitas a este blog son el alimento y la energía que  da las fuerzas necesarias para continuar.

(Visited 56 times, 4 visits today)
 

You may also like...

4 Responses

  1. DAVID dice:

    Totalmente de acuerdo Eduardo. Hoy en dia, parece casi una utopia, pero la recuperacion de la etica y los valores, ayudarian a mejorar este mundo

     
    • Eduardo Escárate Ferrada dice:

      Desgraciadamente la ética, la moral y la filosofía no están de moda en nuestro mundo actual. Hoy está de moda la inmediatez y el éxito en términos de exhibición de la riqueza. Y la ética ha quedado sepultada en el cajón del olvido. Pero eso no nos impide soñar. El mundo da vueltas: unas hacia arriba y otras hacia abajo. Estamos posiblemente en un momento de bajada.

       
  2. No le he dado una calificación mayor porque no esté de acuerdo, no, solo porque es un tema tan amplio que requiere mover muchas piedras del camino en la sociedad que es conservadora y cobarde ante los cambios.
    He agregado algunos párrafos que pretendo expliquen parte de mis dudas.

    Ese país es una utopía si la obtencion de beneficios es el ojetivo principal de la actividad. El excedente es vital para desarrollar esa funcion, pero más allá es perjudicial en lo moral.
    Un trabajador persigue recibir un reconocimiento de la sociedad, material y moral para satisfacer sus necesidades fundamentales pero más allá está el abismo hacia la injusticia.
    La actividad privada es necesaria para producir excedentes pero ¿lo es también en lo moral?

     
    • Eduardo Escárate Ferrada dice:

      Estoy plenamente de acuerdo contigo. Mi artículo es una especie de introducción a este tema.Y tus comentarios enriquecen este articulo. Te estoy muy agradecido por ellos.

       

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *